December 08, 2016

Le Boda - Parte 8 - Le Cortejo


Aunque cueste creerlo, ha sido una de las cosas más difíciles de elegir hasta ahora. No a las personas como tal, sino que mi cabeza debatía entre: ¿hace falta o no? ¿Se ofendería alguien si no lo elegimos o no? Tal otra cosa ¿sí o no? Tengo que aprender a no buscarle sentido a todo. A veces las cosas se hacen sin explicación, con el corazón y está bien.

Y ya que nos estamos poniendo filosóficos, les contaré algo no directamente relacionado con le boda. Y eso es: mi Teoría de la Autoconvención. Así como la teoría de la relatividad es de Einstein (o Newton? No sé, #siempreodielafisica), la Teoria de la Autoconvención© es derechos reservados/copyright© de Raquel. Se las cuento:

Yo tengo la teoría de que cuando los humanos tomamos decisiones con el corazón, o decisiones de las cuales no estamos 100% seguros, buscamos excusas o razones para respaldarlas. Nos tratamos de autoconvencer de que tomamos una buena decisión. Y lo interesante de mi teoría, es que yo estoy en contra de ella. No completamente, pero sí creo que a veces no hay que autoconvencerse de algo sino que hay que disfrutarlo y apreciarlo sin razón. Por ejemplo, mi mamá (hola darling estoy hablando de ti otra vez), cuando ella toma decisiones con el corazón las justifica diciendo “porque me da la gana”. Ella lo pronuncia de modo gracioso, tipo así: “porque me da la gggaaajjhhhna” (si están interesados en escucharlo avísenme y les mando un voicenote). Eso está entre las top 5 mejores cosas que me enseñó a decir mi mamá. A veces las cosas se hacen porque nos da la gana y no hay que buscarles razón. Si se siente bien, hazlo! Hazlo porque te da la gggaaajjhhhna!*

Ok, volvemos al tema del cortejo. No estaba clara de por qué quería un cortejo pero quería un cortejo. Si aplico la Teoria de la Autoconvención©, quiero un cortejo porque me gusta la idea de tener un team que nos ayude si lo necesitamos y también nos parece una linda manera de mostrarle aprecio a nuestros amigos más cercanos. Pero ¿la verdad? La verdad es que decidimos tener cortejo porque nos dio la gggaaajjhhhna

Una de las preguntas que nos hacíamos cuando debatíamos si tener cortejo o no, era ¿a quiénes exactamente pondríamos en el cortejo? Tradicionalmente, otras parejas ponen a sus amigos “de toda la vida” o hermanos o primos. Peeero, yo soy de las que cree que “amigos de la infancia” NO es sinónimo de “mejores amigos”. Yo tengo amigas de un par de años para acá que hoy en día son más cercanas que “amigas” que conocí cuando tenía 3 años. No siempre el tiempo de la amistad es sinónimo de la calidad de amistad (el post de hoy está pasao e’ filosófico!)

Como muchas otras decisiones de esta boda, preferimos modificar lo tradicional y hacer las cosas según lo que nos representa. Y con esto en mente, decidimos tener un cortejo que refleja, en su mayoría, nuestras amistades más cercanas hoy en dia. Y digo en su mayoría porque por supuesto que incluimos a nuestros queridos hermanos y un par de amigos de “toda la vida”.

En otro aspecto que nos saldremos de lo tradicional, es que no los obligaremos a vestirse uniformadamente iguales, solo trataremos de coordinar el color. Ese trend lo he visto en varios blogs y nos parece genial. Queremos que el cortejo esté cómodo y feliz con lo que se pongan. Sobre todo las chicas, que siempre tenemos preferencias sobre qué nos queda bien y que no.

Para preguntarles si querían ser parte del cortejo, les hicimos unas tarjetitas: 1 con sus nombres, 1 con la pregunta, 1 con la descripción del outfit, y luego dos tarjetitas más pequeñas con los nombres de las demás personas del team. A una de mis amigas que vive en Venezuela y que aún no sabe si podrá venir, preferí mandarle la tarjeta por email. Las pueden ver en la foto de arriba!

Aquí les presento nuestro querido cortejo:

Los Venezo-montrealenses:

Daniela, Arianna, Jesús y Miguel: este cuarteto es nuestro go-to team los fines de semanas. ¿Queremos ir a tomar algo? Ellos. ¿Queremos ir al cine? Ellos. ¿Queremos ir a esquiar? Ellos. ¿Queremos vernos las caras y hablar pendejadas? Ellos. Además, son bochincheros y divertidos.



Sofía y Axel: de hace unos años para acá nos reunimos con frecuencia con ellos para hacer “noches de parejitas”. Esos encuentros son para cocinar juntos, tener conversaciones “serias”, hablar de nuestras vidas en pareja y jugar juegos de mesa. Además, son simpáticos, atentos y feministas. Dato curioso: Victor y Axel se conocen desde pequeños y Axel fue el vínculo para que Víctor y yo nos conociéramos.

Gaby y Dan: ellos también forman parte de las noches de parejitas. Pero además, son nuestros compañeros de deportes, juegos y aventuras. Se animan a ir a un parque a jugar pelota y picniquear. Se animan a jugar juegos de mesa que duran 6 horas. Se animan a ir de camping y hacer kayak. Y para colmo, son de esos amigos con los que cuentas para lo que sea.


Yvonne: a cualquier que le preguntes sobre Yvonne, te mencionará en algún momento las palabras “buena amiga”. Ella se anima a hacer todo tipo de actividades atípicas, como por ejemplo hacer bufandas con los brazos. Ella es la reina de la organización y planificación. Es la única persona con la que no tienes que poner música en el carro en un roadtrip de 6 horas, porque así de buena está la conversación!



Los Long-distance:

Julie y Roberto: nuestros hermanitos! Ellos serán la madrina/el padrino de le boda. Los dos viven en Europa y solo compartimos con ellos en persona una o dos veces al año. Son las personas con las que sabemos que contamos en las buenas y en las malas. Y como dicen por ahí, los hermanos son el más grande vínculo con tu pasado y las personas que quieres en tu futuro.





Elisa: ella es de las pocas amigas de mi juventud con la que mantengo buen contacto. Ella es de esas amigas que genuinamente se alegra por tu felicidad. No es competitiva y siempre está dispuesta ayudar. Ella no lo sabe, pero salvo un poco mi vida al sugerirme abrirme el blog en el que hoy están leyendo esto. Con ella puedes hablar de la vida y de creatividad. Su opinión es muy importante para mí. Y antes de que se pongan a llorar, cortaré la nota para informarles que a ella no le gusta el jamón o si un dorito se moja.

(para encontrar esta foto, fui a lo más lejos que pude en Facebook y caí en esta foto del aprox. 2007. Yo opino que no hemos envejecido)

Ilan: él es amigo de infancia/juventud de Víctor. Como este post lo estoy escribiendo yo, no sé si logre describir bien esa amistad...pero muchos de los cuentos que me echa Víctor de su juventud incluyen a Ilan. Es de los pocos amigos de su infancia que yo conozco y es un amigo requete aprobado. Tienen de esas amistades que aunque no se hablan todos los días, cuando lo hacen es como si el tiempo no hubiese pasado.


(para encontrar esta foto, fui a lo más lejos que pude en Facebook y caí en esta foto del aprox. 2007. Yo opino que ellos si han envejecido)

6 chicas y 6 chicos. Y colorin colorado, este cuento se ha acabado

*mi mama no es grosera. Ella es graciosa y bella. Ok? Mosca pues.

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